viernes, 22 de agosto de 2014

"Juguemos a intentarlo"

Algo arde en mis entrañas cada vez que pienso en ti. Instantes en los que no puedo respirar porque me falta el aire, me faltas tú. Es difícil no pensar en ti. 

Te odio. Te odio profundamente desde el día en que me besaste por primera vez. Te odio desde el instante en que decidiste hacerme tuya. Te odio desde aquel segundo en el que nuestras bocas se unieron, desde aquella maravillosa descarga de adrenalina tras el primer roce de nuestras lenguas. Aquel dulce baño en tí, que  no consigo olvidar. Tus manos descansando en mis caderas, tu cuerpo ceñido al mío, tus ojos cerrados, tu boca cerca de la mía susurrando "Juguemos a intentarlo". 

Tú, opuesto a mi utopía, a mi filosofía y a mi libertad. Polos opuestos en constante tensión.